Novedades en la guía de Insuficiencia Cadíaca 2012


Este año 2012, la Sociedad Europea de Cardiología ha actualizado entre otras (fibrilación auricular, infarto agudo de miocardio, enfermedad valvular del corazón …), su guía de insuficiencia cardíaca publicada en el European  Heart  Journal de últimos de Mayo, incluyendo las novedades que han aparecido sobre el tema desde la última edición del año 2008. Resumimos aquí algunos de esas novedades que desde la atención primaria más nos afectan.
Como en otras guías y ocasiones, se sigue manteniendo los grados de indicación y de evidencia que figuran adjuntos al procedimiento, consejo o prescripción correspondiente.
En cuanto a la terminología según la Fracción de Eyección (FE) que en la actualidad es la más manejada, distingue como en otras ocasiones la IC con función sistólica deprimida (FSR) la que presenta síntomas y signos propios de IC además de una (FE) por debajo del 35%, ( en la actualizacion del 2010 hablaban de < o = 40-50% y de la falta de consenso en las cifras); los principales ensayos se han realizado sobre este tipo de pacientes y es en los que se ha demostrado la utilidad de los fármacos que se recomiendan, se la reconoce como de peor pronóstico que la otra IC,  denominada con función sistólica preservada (FEP), en la que la fracción de eyección  (FE) estaría muy cercana o por encima de 50% y luego hablan de aquellas IC que tienen una FE  en el intervalo entre 35-50%, que denominan "zona gris" en tierra de nadie que son los que tienen solo una leve reducción de la función sistólica sin aclarar muy bien donde incluirlos. Al diagnostico de la primera nos ayuda el conocimiento previo y la evidencia de una cardiopatía que justifique  en la ecografía la disminución de la FE , pero en el caso de la IC con función sistólica preservada el diagnostico es más difícil, el corazón no suele estar dilatado, la cardiopatía no es tan evidente y precisa realizar un diagnostico diferencial con otras patologías que ocasionan síntomas similares ( anemia, enfermedad pulmonar ..etc.), y la ecografía evidenciar alteraciones estructurales que justifiquen  el cuadro, como unas paredes engrosadas del corazón y una dilatación de la aurícula izquierda así como una alteración del llenado ventricular.
En cuanto al diagnostico  se reconoce la dificultad del diagnostico clínico, puesto que los síntomas más específicos como la disnea paroxística nocturna y ortopnea, no se dan en muchos casos, sobre todo si son leves pues se trata de síntomas poco sensibles; con los signos clínicos pasa otro tanto, los que nos indican retención de sodio y agua son poco específicos y nos obligan aun diagnostico diferencial amplio, con otras muchas patologías, por el contrario los signos más específicos como ingurgitación yugular o latido aplical desplazado, son difíciles de detectar y muy variables según el observador. Esto se complica aún más, si se trata de personas obesas, ancianos o pacientes de EPOC.
Se reconoce al ECO y ECG como las dos pruebas fundamentales para el estudio inicial del paciente, que nos aportaran datos en el primer caso, de volúmenes de las cavidades, FE, grosor de las paredes y función de las válvula, en el segundo, nos aportará datos sobre el ritmo, nódulo y conducción auriculo ventricular y conducción intraventricular. Todos estos datos confirmaran el diagnostico y serán de gran utilidad para un tratamiento más correcto.
La guía admite en este punto, la posibilidad de utilizar en un primer paso diagnostico el estudio analítico de los péptidos natriuréticos, con el fin de discriminar un nivel por debajo del cual, la posibilidad de estar ante una insuficiencia cardiaca es nula, y así poder obviar pruebas más complejas y costosas, “un nivel normal de péptido natriurético en un paciente sin tratamiento, excluye virtualmente la enfermedad cardiaca significativa, hacerle un ECO seria innecesario”. Se incluyen en la guía distintos niveles analíticos de corte para los respectivos péptidos utilizados.
Respecto a la Rx de tórax, la utilidad en el diagnostico se limita a valorar algunos signos radiológicos como la cardiomegalia y la congestión vascular,  pero la da más relevancia como método de búsqueda de diagnósticos alternativos.
Después  la guía hace un recorrido pormenorizado respecto a las múltiples pruebas diagnosticas, desde la ECOcardiografía, hasta pruebas genéticas pasando por el cateterismo o el PET.
Respecto al tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica con fracción de eyección reducida  (IC Sistólica), define como objetivo: aliviar los síntomas y los signos, evitar el ingreso hospitalario y mejorar la supervivencia, reconociendo explícitamente que esto se acompañará de una remodelación inversa del VI y una disminución de los niveles de péptidos natriuréticos; la mejora de la calidad de vida y de la capacidad funcional son deseables y muy importantes para los pacientes, pero no son variables incluidas en los ensayos clínicos por ser difíciles de medir.
Se mantiene los criterios de manejo para todos los pacientes de IECAS y Bbloqueantes con recomendación IA como en guías anteriores, haciendo un resumen de los ensayos que sustentan dichas indicaciones y cómo manejarlos según unos consejos prácticos.
Respecto a los antagonistas de los receptores de mineralocorticoides, llamados habitualmente antialdosterónicos, la nueva guía  presenta novedades, el estudio RALES había propiciado la indicación de la espironolactona en anteriores guías para casos de IC graves con función sistólica deprimida (clases funcional III-IV de la NYHA), los últimos estudios con la nueva molécula, Eplerenona, el EPHESUS (en postIM) y el más reciente el EMPHASIS,  han adelantado  su indicación aplicándoles categoría IA a partir de la clase funcional II de la NYHA, es decir en toda IC sistólica con síntomas, como fármaco inmediatamente a continuación de IECAS y Bbloqueantes desplazando a los ARAII y antes de la otra gran novedad, la Ivabridina en el tratamiento escalonado de la IC(no se especifica cuando utilizar Espironolactona o Eplerenona, admitiendo implícitamente un efecto de clase) .
La Ivabridina es un fármaco que actúa en la IC a través de una nueva vía, a nivel de las células del nódulo sinusal disminuyendo la frecuencia si está en ritmo sinusal, (no es útil en caso de Fibrilación Auricular). Se incorpora al algoritmo terapéutico de la IC Sistólica en pacientes ya tratados con Bbloqueantes, IECAS, Antialdosteronicos, diuréticos (si tiene síntomas de congestión), en ritmo sinusal, con una frecuencia mayor de 70 lat/mto y que siguen estando sintomáticos. Su grado de recomendación es IIa nivel de evidencia B, pero en pacientes  con IC sistólica isquémicos, anginosos sintomáticos con intolerancia a los Bbloqueantes subiría a recomendación IIa A, y en pacientes con IC sistólica anginosos que se mantiene su angina además del Bbloqueante, su recomendación en asociación con este sería IA.
Respecto a los ARAII, quedarían desplazados por los antialdosteronicos manejándose en caso de intolerancia a los IECA o en asociación con estos cuando no sea posible utilizar los antialdosterónicos, manteniendo en estos casos una recomendación IA.
Los diuréticos como en guías anteriores aunque no tiene evidencia de mejorar la mortalidad ni la morbilidad, son útiles para aliviar la disnea, el edema y la congestión, recomendando su utilización en los pacientes que presentan estos síntomas a la dosis más baja posible.
La digoxina , ya se recomendaba en anteriores guías para frenar una frecuencia ventricular rápida, aunque solo como alternativa a otros fármacos preferidos fundamentalmente Bbloqueantes, en este caso tendría una recomendación IB. Se podría utilizar en pacientes con ritmo sinusal añadido al tratamiento estándar para mejorar las tasas de hospitalización según concluyo el estudio DIG, pero no la supervivencia (controlando efectos indeseables frecuentes, sobre todo si hipopotasemia), en este caso la recomendación IIb B.
La combinación Hidralazina nitrato de isosorbide mantiene su recomendación IIb B en el grupo especifico de afroamericanos.
Respecto al manejo de los acidos grasos poliinsaturados Omega-3, tras el estudio italiano  GISS-HF y GISSI-PREVENCIONE en post-infartados los resultados no fueron concluyentes
Tratamientos con beneficio “no probado” incluyen a las estatinas, inhibidores de la renina y anticoagulantes orales
Tratamientos “no recomendados” porque pueden causar daño: las tiazolidinedionas (glitazonas), los antagonistas del calcio a excepción del amlodipino y felodipino, AINES y COX2 y la asociación de ARAII (o inhibidores de la renina) a la asociación de IECA más antialdosterónicos.

Enlace a la publicación de la Guía con texto completo, tablas con recomendaciones completas etc….: http://eurheartj.oxfordjournals.org/content/early/2012/05/17/eurheartj.ehs104.full

Enlace con la guía traducida por la SEC: http://apps.elsevier.es/watermark/ctl_servlet?_f=10&pident_articulo=90154894&pident_usuario=0&pcontactid=&pident_revista=25&ty=103&accion=L&origen=cardio&web=http://www.revespcardiol.org&lan=es&fichero=25v65n10a90154894pdf001.pdf






1 comentario:

  1. Pocos días después se ha publicado en la revista española de cardiología la actualizacion de la guia en castellano.

    ResponderEliminar