El "ellaOne", ya no precisará receta médica.

Es de todos conocida la píldora anticonceptiva del “día después”, NorLevo, pero probablemente pocos conocen la llamada píldora de "los cinco días después" llamada "EllaOne" a pesar de que se encuentra en nuestras farmacias desde el año 2009 también como especialidad no financiada. EllaOne es un anticonceptivo de emergencia utilizado para prevenir el embarazo no deseado si se toma dentro de las 120 horas (cinco días), después de las relaciones sexuales sin protección o si un método anticonceptivo ha fallado. Su principio activo es el acetato de ulipristal, un fármaco que pertenece a la categoría de los moduladores de receptores de progesterona, bloqueándolos y evitando que esta haga su efecto. Funciona al prevenir o retrasar la ovulación, pero también actuá sobre el endometrio modificandolo e impidiendo la anidación en el caso de haberse producido ya la fecundación. EllaOne funciona mejor si se toma dentro de las 24 horas. La comercialización del fármaco por mandato de la EMA obligaba a presentar una receta médica donde se indicara su prescripción facultativa. Existe ya una amplia información sobre sus riesgos y beneficios recogidos durante los últimos años desde su autorización en 2009.  Basándose en toda la  información disponible, el CHMP ha valorado que "ellaOne" puede utilizarse de forma segura y efectiva y según resolución del pasado día 21 la AMA ha decidido retirar la necesidad de prescripción medica para su dispensación con el fin de facilitar el acceso de las mujeres al fármaco  y por lo tanto aumentar su eficacia. esta resolucion se pasa a los distintas instituciones sanitarias para su aplicacion próximamente.
En las precauciones, se debe de tener en cuenta que su metabolismo se realiza en el hígado mediante  el CYP3A4, y, en menor medida por CYP1A2 y CYP2D6, estando contraindicado en insuficiencia hepática grave y a diferencia del levonorgestrel, el fármaco es embriotóxico estando contraindicado en caso de embarazo por las posibles consecuencia sobre el feto, limitando su uso a la anticoncepción de urgencia durante esos cinco días después de la relación. Tampoco se recomienda su uso en mujeres lactantes por su posible paso a la leche materna.

18 de noviembre: Día Europeo para el Uso Prudente de los ANTIBIOTICOS


Como en el pasado año, nuestra compañera Cristina Alberte Perez, farmacéutica de área en nuestra gerencia, nos recuerda el grave problema de la resistencia a los antibióticos, mediante el siguiente post.                

 
Como viene siendo habitual, el 18 de noviembre se celebra el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos, cuyo objetivo pretende sensibilizar sobre la amenaza que la resistencia a los antibióticos supone para la salud pública y fomentar su uso prudente.
Este año, se centra en los riesgos de la automedicación con antibióticos; en la sede del Ministerio de Sanidad, Servicios sociales e igualdad se va a celebrar una jornada informativa con el objetivo de concienciar de los riesgos asociados al uso indebido de los antibióticos y para hacer un llamamiento al consumo responsable, tanto en salud humana como animal. 
A raíz de la publicación del primer Informe mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la resistencia a los antibióticos, publicado en abril de este año, se ha puesto de manifiesto la realidad de la grave amenaza que supone para la población la resistencia a los antimicrobianos. El informe se centra en los datos obtenidos de 114 países en cuanto a la resistencia a antibióticos en siete grupos de bacterias elegidos por la OMS responsables de infecciones comunes, tales como septicemias, diarreas, neumonías, infecciones urinarias o gonorrea. Los datos son preocupantes: demuestran la existencia de resistencia a los antimicrobianos, especialmente a los utilizados como último recurso, en todas las regiones del mundo.
Los datos revelan en la región de Europa la existencia de una amplia resistencia del patógeno Klebsiellapneumoniae a las cefalosporinas de 3ª generación, causante de gran parte de infecciones nosocomiales como neumonías, septicemias o infecciones en recién nacidos y en pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos; así mismo, se concluye que hasta un 60% de las infecciones por Staphylococcus aureus son meticilin-resistentes,  lo que conlleva que el tratamiento con los antibióticos habituales no funciona.
Por ello, la OMS emite unas recomendaciones para los profesionales sanitarios y farmacéuticos, que pueden contribuir:
• mejorando la prevención y el control de las infecciones
• prescribiendo y dispensando antibióticos solo cuando sean verdaderamente necesarios
• prescribiendo y dispensando los antibióticos adecuados para tratar la enfermedad en cuestión.


Cristina Alberte Perez


El teléfono móvil como herramienta de salud.


La enfermedad cardiovascular (ECV) es la principal causa de muerte en el mundo. Los avances en los tratamientos de las enfermedades cardiovasculares agudas, se han traducido en una alta prevalencia de pacientes que viven con  enfermedades cardiovasculares crónicas y que están en alto riesgo de recurrencia y mortalidad.

La rehabilitación cardíaca (RC), es un modelo de atención ambulatoria de la enfermedad crónica para la prevención de ECV secundaria.
Los programas de rehabilitación cardíaca (RC), que implican intervenciones integrales para adquirir hábitos saludables, son eficaces en los pacientes que han sufrido un infarto de miocardio (IM) para disminuir la mortalidad y la morbilidad cardiovascular. Los estudios han demostrado una disminución  del 15-28% de la mortalidad por cualquier causa. Pero a pesar de los beneficios demostrados y recomendaciones de las guías, el uso de RC es escaso, sobre todo en las mujeres, los pacientes de mayor edad y las minorías étnicas. Estos programas de RC tradicionales, están basados en ejercicios de grupo  que  a modo de clases se organizan y desarrollan en el entorno de los centros  ​​sanitarios o similares, suponen un costo económico no desdeñable y no suelen ser bien aceptados por una gran parte de los pacientes por falta de programas de ejercicios personalizados, incompatibilidad con las  exigencias del trabajo,  compromisos familiares, inaccesibilidad geográfica, y  la falta de conciencia respecto a la naturaleza de la RC y los beneficios asociados, lo que provoca  falta de motivación. Los recientes avances en las tecnologías de la información y la comunicación, como los teléfonos inteligentes e  Internet, han demostrado un gran potencial para hacer frente a algunos de estas barreras, al poder llevar estos programas al propio domicilio y facilitar mediante el control remoto la monitorización clínica personalizada. 
En Australia, se ha llevado a cabo el primer ensayo controlado aleatorio (ECA) publicado esta semana en la revista Heart, para valorar si uno de estos modelos (en este caso la llamada Plataforma de Evaluación de Atención “CAP-CR”) es eficaz para mejorar el uso de RC en pacientes post-IM en comparación con un programa tradicional, basado en el centro convencional.
El estudio se llevo a cabo entre 2009 y 2011 en Queensland, Australia, el reclutamiento, la asignación al azar y la revisión clínica, se llevó con las garantías que especifica el trabajo en su publicación original.
Dieron su consentimiento a participar en el ensayo, 120 pacientes que se repartieron aleatoriamente en dos grupos de 60  pacientes.
Cada grupo se gestionaba de la siguiente manera de forma muy resumida:
Programa tradicional realizado en un  centro (RCT): El programa RCT incluía sesiones educativas de ejercicio supervisado una vez por semana durante 6 semanas y sesiones de ejercicio dos veces por semana. Los participantes siguieron un programa de ejercicios individualizado. El programa incluía rutinas para el fortalecimiento cardiovascular,  por ejemplo, cinta de correr, remo, bandas elásticas de resistencia, pesas, sentadillas y flexiones de brazos.
Programa CAP-CR: La plataforma PAC-CR entrega materiales de motivación y educativos a los participantes a través de mensajes de texto y archivos de audio y de vídeo preinstalados (incluyendo la comprensión de la enfermedad cardiovascular (ECV), los síntomas y la gestión). La plataforma incluye un portal web con datos de los participantes y los instructores para proporcionar consultas semanales. Cada participante fue equipado con un smartphone (Nokia N96, Nokia Inc) preinstalado con el programa para monitorizar la actividad (15 aplicaciones), la presión arterial, y la escala de peso,  la supervisión de la actividad (número de paso, duración e intensidad) era automática a través de built-in acelerómetro del teléfono. Todos los participantes recibieron información detallada del programa y  1h de formación cara a cara sobre el uso de la tecnología (con el apoyo de un manual de instrucciones del dispositivo) y soporte técnico telefónico si es necesario.
Tras la finalización del programa de 6 semanas de duración, se alentó a los participantes de ambos grupos para mantener los objetivos saludables alcanzados durante la RC durante al menos 6 meses más. Los participantes en la CAP-CR mantuvieron  sus teléfonos inteligentes y dispositivos de vigilancia a lo largo de esta fase de la autogestión como forma de motivación y apoyo.
Los resultados mostraron que la captación fue 1,3 veces mayor en CAP-CR (80%) que en el TCR (62%)). La adhesión fue del 94%) en el grupo CAP-CR y el 68% en el grupo de TCR y los participantes del CAP-CR eran 1,4 veces más propensos a adherirse al programa pues terminación la CR en el grupo de CAP-CR un 33% más que el TCR. Por otra parte la CAP-CR fue tan eficaz como RCT en la mejora de los resultados de salud, que incluyen aumento de la capacidad funcional (PM6M), la ingesta alimentaria más saludable (alta en fibra, baja en grasa y sal) y la disminución de la presión arterial. La CAP-CR también fue eficaz en la reducción de peso y los niveles de ansiedad, mostrando una mejoría significativa en el bienestar psicológico y la CVRS. La pérdida leve pero significativa de peso experimentada por los participantes de la PAC-CR sugiere que el programa podría ser útil en la lucha contra la obesidad en los pacientes con ECV.

La prevalencia de ECV ha sido grande en los países de altos ingresos durante décadas, y ahora está alcanzando proporciones epidémicas en los países de bajos y medianos ingresos (PIBM) donde por razones de costo económico  e infraestructura sanitaria el acceso a la CR como herramienta para hacer frente al problema es escaso. El uso de teléfonos móviles en el mundo aumenta en progresión geométrica, si esta tecnología como parece se demuestra útil en la implantación de la RC con una eficacia sino mayor, al menos similar a la de la RCT, es una oportunidad que no se puede perder, pues está en juego la salud de una parte muy importante de la población mundial.

A vueltas con el PSA.


    Cáncer de próstataLos pacientes con cáncer de próstata en una etapa temprana están generalmente asintomáticos, cuando ya se manifiesta al tacto rectal, en mucha ocasiones el tumor ha superado la cápsula, encontrándose en un estadío más avanzado de lo deseable. La detección del tumor mediante pruebas sencillas en una población asintomática y aparentemente sana, siempre fue un objetivo deseable. La prueba para la detección en sangre del antígeno prostático específico (PSA) cuando se presentó, hace mas de 20 años, ofrecía un futuro prometedor, pero aunque esta prueba ha demostrado en ensayos a gran escala reducir la mortalidad de la enfermedad, también ha supuesto un alto costo en términos de gran numero de participantes en el screening y sobrediagnóstico: se estima que por cada muerte por cáncer de próstata evitado durante 11 años de seguimiento, se necesita realizar el cribado a 1.055 hombres y hacer el diagnostico de 37 cánceres. Teniendo en cuenta el impacto devastador de un diagnóstico de cáncer innecesario en el paciente y su entorno, y en ocasiones las graves  secuelas asociadas al tratamiento, la prueba de PSA, que se utiliza en la actualidad como screening poblacional podría decirse que ocasiona más perjuicios que beneficios. Sin embargo, la determinación del PSA es una prueba  arraigada en los sistemas de salud de todo el mundo, y hasta que no identifiquemos otra prueba que puede discriminar con precisión los pocos tumores malignos potencialmente mortales, de los cánceres de próstata no mortales y mucho menos agresivos, la prueba de PSA probablemente seguirá utilizándose con profusión. Por esto las estrategias para mejorar el uso de la prueba de PSA son de gran importancia para limitar los daños. Una posible estrategia para mejorar la relación de beneficios/daños de la prueba de PSA es centrarse en discriminar a los hombres con mayor riesgo de sufrir un cáncer de próstata potencialmente mortal.


    En esta línea de trabajo, BMJ publicó en el mes de marzo un estudio sueco en el que se evaluó a través de tasas acumuladas, las  incidencias en el screening de cáncer de próstata, metástasis, y  muerte y las diferencias de riesgo estratificado por nivel de PSA basal analizado a los 60 años. El estudio se realizó mediante la comparación de dos cohortes de base poblacional en Suecia, uno compuesto por los participantes en el grupo de intervención  de Gotemburgo y la otra compuesta de individuos del Proyecto Preventivo Malmo con niveles de PSA medidos retrospectivamente en muestras de sangre almacenadas de 1982 . (1.756 y 1.162  hombres respectivamente).
Concluyen los autores que el balance beneficio/riesgo del resultado de la prueba de determinación de PSA en sangre varia mucho en función de los valores obtenidos en esta determinación en varones a los 60 años. Los hombres con una concentración de PSA ≥2 ng/ml, son considerados de alto riesgo l (cerca de una cuarta parte de la población), y en este grupo los beneficios del cribado son grandes, mientras que para los hombres con una concentración de PSA <1 ng/ml a los 60 años, la prueba de detección de PSA dará lugar a un sobrediagnóstico sin beneficio en la mortalidad. Por lo tanto, para los hombres con una concentración de PSA a los 60 años, <1 ng/ml no se recomienda realizar nuevos controles. Los paciente con PSA a los 60 años entre 1 y 2 ng/ml  estarían en lo que ellos llaman zona gris sin datos concluyentes sobre la estrategia a seguir.
    Seguro que queda mucho camino por recorrer y que el descubrimiento de un marcador más especifico del tumor prostático agresivo, metastático y mortal sería la solución a esta polémica  que desde hace años el PSA suscita. Pero hoy tenemos lo que tenemos, y trabajos como este seguro que con sus defectos sin ser una guía de practica clínica al uso, nos ayudan un poco más a tomar decisiones es este controvertido tema.

Algo de osteoporosis.


 Hoy, nuestra R2 Rocio del Pozo, nos trae un resumen sobre la reciente actualización de la “Guía de práctica clínica para la osteoporosis en mujeresposmenopáusicas” consensuada por el Grupo de Trabajo correspondiente a la sociedad  de Ginecología y  Medicina Familiar de Canadá. Interesante, no solo por  responder a los últimos  avances clínicos y científicos (actualiza una última edición de 2009), sino también por presentar los diferentes grados de recomendación según nivel de evidencia.


 * Los objetivos de tratamiento de la osteoporosis incluyen la evaluación del riesgo y también la prevención de la fractura. (IA)
*Una falta de respuesta a la terapia obliga a  revisarla y modificarla apropiadamente. (IA)
*Identificar adecuadamente los factores de riesgo de fractura; a saber:
la edad, la densidad mineral ósea, fractura previa, y tratamientos con glucocorticoides. Estos factores de riesgo permiten estimar el riesgo de fractura utilizando tablas de probabilidad como en su caso la de  la Asociación Canadiense de Radiólogos y
Osteoporosis Canadá. (IA)
* La Herramienta de Evaluación de Riesgo de Fractura de la Organización Mundial de la Salud (FRAX) es valida e incorpora la valoración de factores de riesgo: bajo índice de masa corporal, historia familiar de fractura, el consumo de tabaco, consumo de alcohol, y la presencia de causas secundarias de osteoporosis. (IA)
* Una fractura previa por fragilidad aumenta el riesgo de una fractura en el futuro y confirma el diagnóstico de osteoporosis, independientemente de los resultados de la evaluación de la densidad  ósea por densitometría (IA). La presencia de fractura de una vértebra o  cadera  por un traumatismo de bajo impacto confirma un alto riesgo de fractura independientemente de la densidad mineral ósea (IA)
* El tratamiento debe iniciarse de acuerdo con los resultados funcionales de la evaluación del riesgo absoluto de fractura a 10 años. (IA)


Recomendaciones farmacológicas

*El calcio y la vitamina D: la suplementación adecuada de calcio y vitamina D es la clave para asegurar  la prevención de la pérdida ósea progresiva. Para mujeres posmenopáusicas se recomienda la ingesta diaria total de 1.200 mg. de Calcio elemento de fuentes dietéticas y suplementos diarios, con 800 a 2.000 UI de vitamina D. Pero la sola suplementación es insuficiente para prevenir fracturas en personas con osteoporosis.
*La terapia hormonal: Se valora la terapia hormonal como la opción más eficaz para alivio de los síntomas de la menopausia (IA) y representa una razonable elección para la prevención de la pérdida ósea y la fractura en esta población (IA). Los médicos pueden recomendar estrógenos a dosis baja y ultra bajas para mujeres sintomáticas para el alivio de los síntomas menopáusicos (IA), pero deben informar a sus pacientes que si bien  la  terapia ha demostrado un efecto beneficioso en la prevención de la osteoporosis (IA), no ha sido así en la reducción del riesgo de fracturas.
*Los bifosfonatos: El alendronato, risedronato, y ácido zoledrónico son fármacos valiosos en la primera línea en el  tratamiento  de la osteoporosis posmenopáusica y se deben considerar para disminuir el riesgo de fracturas vertebrales, no vertebrales y de cadera. (IA).
*El etidronato es un agente antirresortivo débil y no se recomienda como un agente de primera línea de elección para el tratamiento de la osteoporosis. (ID)
Inhibidor de RANKL (Receptor Activator for Nuclear Factor κ B Ligand, su principal función es la activación de los osteoclastos): El Denosumab es un agente antirresortivo eficaz, que ha demostrado reducir el riesgo de fracturas vertebrales, no vertebrales, y  fracturas de cadera, (IA) y debe ser considerada como un agente de primera línea de elección en el tratamiento de la osteoporosis posmenopáusica en mujeres con un alto el riesgo de fractura. (IA)
*Moduladores Selectivos del receptor de estrógenos: El tratamiento con raloxifeno se puede considerar para disminuir el riesgo de fracturas vertebrales, teniendo en cuenta que este agente no ha demostrado ser eficaz en la reducción del riesgo de fractura no vertebral o de la cadera. (IA)
*Hormona paratiroidea: El tratamiento con teriparatida se debe considerar para disminuir el riesgo de fracturas vertebrales y no vertebrales en mujeres posmenopáusicas, en las mujeres con osteoporosis grave (IA) y también debe ser considerado en mujeres posmenopáusicas que experimentan pérdida de masa ósea o una nueva fractura a pesar de tener prescrito tratamiento antirresortivo. (IA)

 The full text of this document
is available online at:
http://www.sogc.org and http://www.jogc.com.

¿Los corticoides inhalados en el EPOC severo son necesarios?


   Las exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), son frecuentes en los pacientes más avanzados y conducen a un deterioro de la función pulmonar y de la salud en general de paciente, haciéndole mas vulnerable a otras comorbilidades El tratamiento con glucocorticoides inhalados reduce la tasa de exacerbación, sobre todo cuando los fármacos se usan en combinación con un agonista β-acción prolongada (LABA) por lo que se recomienda la terapia de combinación con un glucocorticoide inhalado y un LABA en pacientes con EPOC grave o antecedentes de exacerbaciones frecuentes. También los antagonistas muscarínicos de acción prolongada (LAMA) han demostrado ser útiles en prevenir las exacerbaciones. Sin embargo, el beneficio de los glucocorticoides inhalados en una pauta que incluya estas dos clases de broncodilatadores de acción prolongada aún no se ha determinado. En el estudio WISDOM publicado recientemente en NEJM se plantea la hipótesis de que en pacientes estables y bien controlados,con la retirada gradual de los glucocorticoides inhalados, el riesgo de exacerbación sería similar al el uso continuado de los glucocorticoides inhalados en pacientes con EPOC grave o muy grave que estaban recibiendo una combinación de LAMA (tiotropio) y un LABA (salmeterol).

  A partir de febrero de 2009 hasta julio de 2013, se realizo el estudio, aleatorizado, doble ciego, de grupos paralelos, con un total de 2.485 pacientes fueron sometidos a la asignación al azar en 200 centros en 23 países. Todos los pacientes recibieron 18 g de tiotropio una vez al día (emitido por un HandiHaler), 50 g de xinafoato de salmeterol dos veces al día y 500 g de propionato de fluticasona (un glucocorticoide inhalado) dos veces al día (dos accionamientos de 250 mg. Durante la fase doble ciego del ensayo, los pacientes se sometieron a la asignación al azar en una proporción de 1: 1 a los dos grupos de estudio. El primer grupo siguió recibiendo tiotropio, salmeterol y fluticasona a las mismas dosis que las utilizadas durante el período de ejecución en la duración del período de estudio de 52 semanas. El segundo grupo siguió recibiendo tiotropio y salmeterol durante el período de 52 semanas, pero con una reducción gradual en la dosis de fluticasona cada 6 semanas, a partir de una dosis diaria total de 1.000 mg a 500 mg, y luego a 200 g, y finalmente a 0 g (placebo) ,. Los pacientes que discontinuaron prematuramente la terapia fueron seguidos por el estado vital desde el momento de la interrupción hasta la finalización de la prueba a las 52 semanas.El criterio de valoración principal fue el tiempo hasta la primera exacerbación moderada o grave de la EPOC durante el período de estudio de 12 meses. Estudio completo disponible con el texto completo de este artículo en NEJM.org
Los resultads que nos ofrecen los autores literalmente refieren: La razón de riesgo para una primera exacerbación moderada o severa EPOC fue de 1,06 (95% intervalo de confianza [IC], 0,94 a 1,19) con la retirada de glucocorticoides en comparación con glucocorticoides continuación, que indica la no inferioridad, ya que el límite superior del intervalo de confianza fue por debajo de la margen de no inferioridad predefinido de 1,20. Los resultados fueron similares en un análisis de sensibilidad que incluyó las exacerbaciones que ocurren después de los pacientes habían interrumpido el tratamiento aleatorizado y en un análisis post hoc que excluía el FEV 1 a partir del modelo. El tiempo por el cual el 25% de los pacientes tuvo una primera exacerbación moderada o grave (primer cuartil) fue de 110 días en el grupo de glucocorticoides-retiro y 107 días en el grupo que continuó con glucocorticoides.
Se concluyó que en los pacientes con EPOC grave, pero estable, que estaban recibiendo terapia de combinación con tiotropio, salmeterol, y los glucocorticoides, la retirada gradual de los glucocorticoides no fue inferior a la continuación de este tipo de tratamiento, con respecto al riesgo de exacerbaciones moderadas o graves.
El estudio tuvo apoyo de Boehringer Ingelheim Pharma. (Por si es de interés para interpretar adecuadamente los resultados).

Prevención del riesgo cardiovascular en el anciano.


El grupo de población que está por encima de 80 años es cada día más numeroso, y obviamente  forman una de las poblaciones que mas demanda genera en nuestras consultas. Los eventos  cardiovasculares son la causa más frecuente de muerte (45% en >de 65 años) y secuelas de grave de discapacidad tanto a nivel físico como cognitivo, que deterioran gravemente la calidad de vida estos  últimos años. No existen estudio de prevención en pacientes de esta edad y las escalas de riesgo  al uso, basadas en la probabilidad de presentar un episodio coronario (Framingham) o en la mortalidad cardiovascular (SCORE) a 10 años, y que no están calibradas en mayores de 75 años (Framingham) o de 65 años (SCORE), no valoran factores pronósticos tan importantes  como el deterioro funcional o la demencia; no existen pues hasta ahora, pautas concretas de tratamiento  de los factores de riesgo cardiovascular en este grupo de pacientes. En estos días, en la Reunión Anual de la Sección de Cardiología Geriátrica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), se presentará el primer "documento de consenso" publicado en Medicina Clínica el pasado mes de Agosto, que cuenta con el aval de las cuatro sociedades médicas implicadas en el manejo de estos pacientes, como la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC), y cuyo objetivo es proporcionar las directrices sobre el correcto tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular en la población octogenaria. Un resumen de las aportaciones más significativas y útiles en la práctica clínica de dicho documento lo aportamos a continuación:

El objetivo prioritario es mantener las expectativas de vida libre de discapacidad, con la máxima capacidad funcional y cognitiva, y asegurar la mejor calidad de vida posible.
Se establece como premisa que la toma de decisiones terapéuticas en pacientes muy ancianos,  debe ser un proceso individualizado basado en un adecuado juicio clínico y en una valoración geriátrica integral, dado que los cambios fisiológicos propios del envejecimiento y la frecuente presencia de comorbilidades y polimedicación incrementan el riesgo de efectos adversos medicamentosos en los ancianos, por lo que la indicación de modificaciones en el estilo de vida y fármacos en esta población debe considerar siempre la relación riesgo/beneficio. Esta valoración nos lleva a considerar la existencia de dos grupos diferenciados de pacientes:
 *Pacientes ≥ 80 años con todos los siguientes criterios: expectativa de vida > 3 años; escasa comorbilidad; buena capacidad funcional; ausencia de trastorno cognitivo importante;  en estos casos se recomienda
        Modificación del estilo de vida: Indicar cambios en el estilo de vida (eliminar el consumo de tabaco, incluir recomendaciones individualizadas sobre dieta y ejercicio físico) (C).
        Hipertensión arterial: Objetivo general de presión arterial ≤ 150/90 mmHg (A). Objetivo de presión arterial en pacientes con intolerancia a la medicación antihipertensiva ≤ 160/90 mmHg (E). El tratamiento antihipertensivo estaría indicado si no se consiguen alcanzar los objetivos con modificación del estilo de vida (dieta sin sal, ejercicio, pérdida de peso), siempre que sea bien tolerado (vigilar ortostatismo, insuficiencia renal y alteraciones electrolíticas) (A) No hay evidencias de la superioridad de diuréticos, inhibidores del eje renina-angiotensina o antagonistas del calcio en esta población (E). Evitar descensos de la presión arterial sistólica y diastólica < 120 mmHg y < 80 mmHg, respectivamente (C). Valorar siempre la presencia de ortostatismo (A).Valorar la comorbilidad asociada y los posibles efectos secundarios del tratamiento antihipertensivo (E)
         Dislipidemia: Objetivo de colesterol de lipoproteínas de baja densidad: prevención primaria < 130 mg/dl; prevención secundaria < 100 mg/dl (< 70 mg/dl en pacientes de muy alto riesgo) (A). El tratamiento con estatinas estaría indicado en todos los casos de prevención secundaria si la tolerancia es buena (vigilar síntomas de miopatía) (A). El tratamiento con estatinas estaría indicado como prevención primaria en sujetos de muy alto o alto riesgo (diabetes o > 2 factores de riesgo) si la tolerancia es buena (vigilar síntomas de miopatía) y no se consiguen objetivos con modificación del estilo de vida (dieta, ejercicio)
       Antiagregación: La antiagregación con AAS a dosis bajas (75-100 mg) está indicada en todos los casos de prevención secundaria, siempre que el riesgo hemorrágico no sea elevado (A). La antiagregación con AAS a dosis bajas (75-100 mg) está indicada como prevención primaria en sujetos de muy alto riesgo (diabetes, múltiples factores de riesgo, enfermedad vascular subclínica) (C). La doble antiagregación (AAS más clopidogrel) estaría indicada durante 6-12 meses en pacientes con síndrome coronario agudo y/o intervención coronaria percutánea (A).       Clopidogrel solo estaría indicado en pacientes con intolerancia o contraindicación al AAS (C)             

*Pacientes ≥ 80 años con cualquiera de los siguientes criterios: expectativa de vida < 3 años; comorbilidad grave (fallo de órgano avanzado: insuficiencia cardiaca grado funcional NYHA III-IV, enfermedad pulmonar obstructiva crónica dependiente de oxígeno, cirrosis hepática, insuficiencia renal crónica estadio iii-iv, cáncer metastásico); demencia moderada-grave; deterioro funcional importante, en estos casos se recomienda:
        Modificación del estilo de vida: Valorar el impacto de la modificación del estilo de vida (tabaquismo, dieta, ejercicio) en la calidad de vida (E).
        Hipertensión arterial:   Objetivo general de presión arterial ≤ 160/90 mmHg (E). Evitar presión arterial sistólica < 120 mmHg y presión arterial diastólica < 80 mmHg (C). Si se indica medicación antihipertensiva, es prioritario evitar los efectos adversos (ortostatismo, insuficiencia renal, alteraciones hidroelectrolíticas, incontinencia urinaria) (E)
       Dislipidemia: En general, el uso de estatinas no está indicado y debe valorarse su retirada (E)
       Antiagregación: En general, los antiagregantes no están indicados (E).

(A,B,C,D,E, grados de evidencia de la American Diabetes Association para las recomendaciones para la práctica clínica)

Se ha excluido de forma intencionada el abordaje de la diabetes, ya que se ha publicado recientemente un consenso español específico. En dicho documento se recomendaba que en ancianos frágiles con diabetes el objetivo prioritario debería ser el mantenimiento de la funcionalidad y de la calidad de vida, y se recomendaban unos objetivos de control glucémico más laxos (HbA1c < 8,5%), remarcándose la importancia de evitar tanto las hipoglucemias como las hiperglucemias sintomáticas.


Nuevo Reto de la Semana

Paciente varón de 57 años, actual bebedor de 2 cervezas diarias desde hace 30 años, acude a la consulta de urgencias presentando dolor abdominal en epigastrio de 6 meses de evolución aproximadamente,de tipo inespecífico, ha perdido 20 kg de peso en este tiempo. Al examen físico dolor abdominal en epigastrio y en hipocondrio derecho, se pide una ecografía abdominal y el imagenólogo informa masa en cabeza de páncreas sin estenosis del conducto pancreático principal...... Yo sé que hasta aquí tienes un diagnóstico y la gran mayoría coincideremos; sin embargo, al completar el examen físico veo una lesión en región pretibial izquierda, dice el paciente que ya lleva con eso mas de 1 año, que se lo han curado, le han puesto antibióticos, ha sido visto por vascular hace 2 meses y que le dijeron que era por falta de riego y que se siga curando en su ambulatorio, pues el reto viene en la imagen adjunta, a ver si en esta oportunidad pasamos de los 4 comentarios en el blog.......

Nuevo avance en Insuficiencia Cardiaca.


La reciente publicación del ensayo “PARADIGM-HF” en el  NEJM, puede marcar un hito e introducirnos en una nueva era en el tratamiento de  la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida.
El estudio muestra un enfoque novedoso para el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, la inhibición  de los receptores de angiotensina y la inhibición de la neprilisina con el fármaco “LCZ696”, consistente en una combinación de valsartán y sacubitril , reduciéndose la  mortalidad cardiovascular en un 20% y la mortalidad global en un 16%, comparándolo con el grupo de enalapril.

Algo de historia: la enzima convertidora de angiotensina (ACE), han sido la piedra angular del tratamiento de la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida durante los últimos 25 años, el enalapril ha demostrado reducir el riesgo de muerte en numerosos ensayos, (CONSENSUS (1987)  y SOLV 1991) El tratamiento a largo plazo con enalapril disminuyó el riesgo relativo de muerte en un 16% entre los pacientes con síntomas de leves a moderados. Posteriormente el efecto de los bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARA II) sobre la mortalidad ha sido inconsistente y  por tanto, estos medicamentos se recomiendan principalmente para los pacientes que sufren efectos secundarios inaceptables mientras reciben inhibidores de la ECA, (principalmente la tos). Estudios posteriores, demostraron que el uso de beta-bloqueantes y antagonistas de los receptores mineralocorticoides, cuando se añaden a inhibidores de la ECA, dan lugar a disminuciones incrementales en el riesgo de muerte del 30 al 35% y 22 a 30%, respectivamente.
La NEPRILISINA, (enzima constituyente principal de las membranas de las vellosidades del riñón y que también está presente, en menor grado, en el cerebro y otros tejidos; cataliza preferencialmente el desdoblamiento del grupo amino de los residuos hidrofóbicos de la cadena B de la insulina, así como péptidos opioides y otros péptidos biológicamente activos, relacionada con el leucemia linfocitica aguda y la patogenia de la E. de Alzheimer) es una endopeptidasa neutra, encargada de degradar y desactivar varios péptidos vasoactivos endógenos, incluyendo péptidos natriuréticos, la bradiquinina, y adrenomedulina. La inhibición de la Neprilisina aumenta los niveles de estas sustancias, y disminuye la sobreactivación  neurohormonal que contribuye a la vasoconstricción, retención de sodio, y la remodelación miocardica adaptativa. La inhibición combinada del sistema renina-angiotensina y de la neprilisina tenía efectos que eran superiores a las de cualquiera de los enfoques solo en estudios experimentales,  pero en los ensayos clínicos, la inhibición combinada de la ECA y neprilisina se asoció con angioedema grave. Quedando pendiente de mejorar estos resultados.
El fármaco LCZ696, que consiste en en la unión del “Sacubitril” inhibidor neprilisina (AHU377) y el Valsartán, fue diseñado para reducir al mínimo el riesgo de angioedema grave. Ya estudiado anteriormente  en pequeños ensayos con pacientes que tenían hipertensión o insuficiencia cardíaca con fracción de eyección conservada,  el LCZ696 tenía efectos neurohormonales y hemodinámicos mayores que las de un ARA II solo.
En el estudio se valora si los efectos a largo plazo de LCZ696 sobre la morbilidad y la mortalidad son superiores a las de inhibición de la ECA con enalapril en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica y una fracción de eyección reducida .
El estudio era doble ciego,multicentrico e internacional (1.043 centros en 47 países)  asignando de  manera aleatoria a 8442 pacientes con insuficiencia cardiaca en clase II, III, o IV y fracción de eyección del 40% o menor,  a recibir bien LCZ696 (a dosis de 200 mg dos veces al día) o bien enalapril (a dosis de 10 mg dos veces al día), junto con la terapia recomendada estándar en ICC (es decir, los betabloqueantes y los antagonistas de los receptores de mineralocorticoides). El objetivo primario fue un compuesto de muerte por causas cardiovasculares u hospitalización por insuficiencia cardiaca, pero el estudio fue diseñado para detectar diferencias en las tasas de muerte por causas cardiovasculares.
El estudio fue finalizado antes de tiempo, de acuerdo a las normas pre.-especificadas, tras  27 meses, ya que se superó el límite marcado al apreciarse un beneficio evidente con el LCZ696.
En conclusión, la inhibición del receptor de la angiotensina-neprilisina con LCZ696 fue superior a la inhibición de la ECA en monoterapia para reducir los riesgos de muerte y de hospitalización por insuficiencia cardiaca. La magnitud del efecto beneficioso de LCZ696, en comparación con enalapril, en la mortalidad cardiovascular era al menos tan grande como el de tratamiento a largo plazo con enalapril, en comparación con el placebo. Este hallazgo proporciona una fuerte evidencia robusta que combina la inhibición de la angiotensina receptor y neprilisina es superior a la inhibición del sistema renina-angiotensina sola en pacientes con insuficiencia cardíaca crónica.

Tras este estudio, el  fármaco LCZ696 (pendiente de presentar la solicitud de autorización comercial ante la FDA estadounidense a finales de 2014, y ante la UE a principios de 2015), puede llegar a  ser un elemento de cambio en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca sistólica. El beneficio demostrado, incluso en pacientes con ICC estable implicaría sustituir el tratamiento con inhibidor de la ECA en la ICC y la  reducción de la hospitalización, podría resultar ser costo/eficaz para los pacientes con ICC. 

Nuevo Reto

Este es un paciente varón de 55 años, portador de sonda vesical por retención urinaria secundaria a HBP, ha sido diagnosticado de TBC pulmonar, le inician tratamiento antituberculostático con Isoniazida, Rifampicina, Pirazinamida y Etambutol, lleva casi 1 mes de tratamiento, y acude a urgencias porque notó un color naranja en la orina, que opinan ustedes........