El sexo, un ejercicio muy saludable.


La actividad física en la actualidad, es sin duda uno de los recursos más valiosos que la medicina actual maneja y valora muy positivamente para mantener la salud del individuo y evitar y prevenir riesgos. La sexualidad  por otra parte es uno de los valores de la persona considerados como importantes cuando definimos un estándar de salud óptimo. Es evidente que la conjunción de ambos conceptos en lo que se entiende como “actividad  sexual”,  es una de las practicas que mas regularmente realiza toda la población a lo largo de su vida. Sería deseable  pues,  que el estudio y conocimiento de esa actividad fuese un objetivo científico de primer orden;  pero obviamente este estudio ha sido y seguirá siendo  muy dificultoso por la propia naturaleza del hecho a observar, no obstante dada  su relevancia en lo que en los últimos años se ha dado en llamar calidad de vida, son varios los grupos que han trabajado sobre este tema.

El último estudio al respecto lo publicaba Antony D. Karelis de Montreal (Canadá) en la revista PLoS One a últimos del pasado año con el título “Gasto energéticodurante la actividad sexual en la pareja sana joven”. En  los pocos estudios anteriores, se estudiaba la variación a lo largo de los distintos momentos de la relación sexual de parámetros como, frecuencia  respiratoria y cardiaca, tensión arterial, ECG y consumo de oxigeno, en un ambiente de laboratorio que incluía electrodos, monitores, manguitos de presión sanguínea, e incluso mascarillas, reproduciendo una situación escasamente  extrapolable a una relación normal de pareja en su entorno habitual,  que es lo que realmente se pretende analizar, por lo tanto las objeciones metodológicas eran muy grandes, resultando escasamente validos los resultados obtenidos.
El grupo de Karelis se planteo el estudio de la actividad sexual en un ambiente natural, sin ninguna interferencia externa a la pareja con el fin tener resultados más concluyentes. El objetivo principal  era medir el gasto energético en kilocalorías como resultado primario y la intensidad (METS) como resultado secundario utilizando un método sencillo, (sin artefactos que interfieran la relación)  y al mismo tiempo preciso para la medición del gasto energético, “el brazalete SenseWear” , durante la actividad sexual de las parejas y compararlo con una sesión de ejercicios simples de resistencia, caminar 30 minutos en una cinta rodante (0% de pendiente) a  65% de la frecuencia cardíaca máxima para tener una mejor comprensión del gasto de energía en kilocalorías, que es una unidad que se utiliza más comúnmente hoy en día por los profesionales de la salud. Se reclutaron  a 21 jóvenes parejas heterosexuales de la ciudad, entre 18-35 años, no sedentaria (> 2 horas a semana de ejercicio estructurado), sin  disfunciones sexuales, con una vida sexual activa (al menos una actividad sexual a la semana), con  una relación amorosa, monógama y estable con su pareja. La actividad sexual se definió como el inicio de los juegos previos, las relaciones sexuales y al menos un orgasmo, ya sea del hombre o mujer y finalizar a discreción de la pareja. Durante un período de un mes, las parejas fueron instruidas para realizar una actividad sexual a la semana en sus hogares. De este modo en un mes, todas las parejas  habían realizado un total de 4 actividades sexuales. Las parejas realizaban sus actividades sexuales habituales y que debían usar  ninguna droga, alcohol o medicamentos para la disfunción eréctil (por ejemplo Viagra) antes de la actividad sexual, así como  no realizar ninguna actividad sexual de tipo parafilico. Instruidos previamente sobre el objetivo del estudio,  todos los participantes completaban  de forma independiente un cuestionario después de cada actividad sexual manifestando sus apreciaciones subjetivas sobre  sensación de fatiga, placer, supuesto consumo energético en comparación del ejercicio de la cinta etc….

Los resultados mostraron un gasto energético de 4 calorías por minuto para los hombres y 3 por minuto para las mujeres, en las sesiones que se extendieron desde 10 hasta 57 minutos, incluyendo los juegos preliminares. (El promedio fue de 25 minutos.) Los hombres quemaron alrededor de 9 calorías por minuto y las mujeres trotar alrededor de 7. Estos resultados clasifican la actividad sexual  como "ejercicio moderado", demostrando una actividad de 6-MET para los hombres y de de 5,6 MET para las mujeres. Eso es el equivalente, según diversas estimaciones, a jugar un partido de dobles  tenis o caminar a paso rápido o ligeramente cuesta arriba, bailar …etc. El jogging sobre la cinta en comparación, era más intenso, Tanto el gasto y la intensidad energética fueron significativamente mayores durante la sesión de ejercicios de 30 minutos que la actividad sexual, una actividad de 8,5 MET para los hombres en el estudio y 8,4 para las mujeres. Cabe señalar que no se observaron diferencias entre hombres y mujeres para la percepción del gasto de energía, el esfuerzo, la fatiga, y el placer.
Estos resultados sugieren que la actividad sexual potencialmente puede considerarse, como un ejercicio significativo. Por otra parte, tanto los hombres como las mujeres informaron de que la actividad sexual era una muy agradable y más apreciada que la sesión de ejercicios de 30 minutos en la cinta. Por lo tanto, este estudio podría tener implicaciones para la planificación de los programas de intervención como parte de un estilo de vida saludable por los profesionales de la salud El nivel de intensidad de la actividad sexual en el presente estudio puede proporcionar a los profesionales de la salud una mejor comprensión sobre el riesgo potencial para el infarto de miocardio en pacientes cardíacos ya que este tema parece ser una preocupación en el campo de la medicina.

En Europa el tamaño del colesterol, si importa.


Ya se veía venir y lo anunciamos en una de nuestras recientes anotaciones, que la  nueva  y muy novedosa en planteamientos  guía americana sobre dislipemia para la prevención de la enfermedad cardiovascular, iba a ser polémica y dar  mucho que hablar; criticada por confusa, difusa y profusa, los cardiólogos europeos mantienen y defienden los criterios de tratamiento “por niveles objetivos de LDL colesterol” de la vigente guía europea y critican de falta de evidencia en las recomendaciones de la americana, que basa el tratamiento  en el manejo prácticamente exclusivo de estatinas de alta o moderada potencia según los niveles de riesgo, aplicando una “calculadora de riesgo cardiovascular”  con tablas muy “sui generis”,  que según expertos independientes sobreestima el riesgo y desde luego no es  homologable para la población de nuestro entorno europeo.  Son incluso algunas de las sociedades médicas americanas - hasta ahora lo ha explicitado  la de endocrinología -  las que tampoco suscriben las directrices de esta guía mostrando públicamente su desacuerdo. Algunos artículos de opinión de cardiólogos españoles  nos informan y hacen comentarios al respecto sobre el  tema, uno reciente que además creo es muy acertado al reflejar también la sensación de desconfianza que en los últimos años sentimos respecto a las guías de práctica clínica en general  y que enlaza en parte con la última anotación de nuestro blog , es el articulo del Dr.Eduardo Alegría Ezquerra , un articulo corto, sencillo y sincero e interesante, que creo merece la pena leer completo y que resume de forma clara lo que pensamos muchos médicos.

¿La MBE en el banquillo?


Se ha publicado esta semana en la sección  “Comentarios” de la revista  BMJ, un pequeño artículo escrito por un médico general, el Dr. Des Spence  de Glasgow, en el que nos alerta de los serios problemas que  la manipulación de lo que aceptamos como  “Medicina Basada en la Evidencia” (MBE) - referente y paradigma del buen hacer  medico, científico y responsable -   puede ocasionar, está ocasionando ya, en la prescripción farmacéutica a nivel global. Para el Dr Des Spence, el desarrollo de la MBE como limpia e incontestable referencia metodológica de progreso y mejora continua del conocimiento en los distintos campos del diagnostico y la terapéutica, se ha contaminado. La Industria Farmacéutica, tan castigada en la década de los 90 por las exigencias de esta nueva forma de trabajar, transparente, libre de interferencias e intereses comerciales, científica e independiente, que exigía  pruebas y datos incontestables reduciendo  el colorido y hortera material promocional manipulado y fácil de los laboratorios a peroratas fútiles, aprendió pronto la lección y vió en esta metodología con su rigor y excelencia, una oportunidad más que una amenaza, dándose cuenta enseguida que “una publicación en una revista de prestigio, valía más que miles de representantes comerciales” y en pocos años ha conseguido que sus largos tentáculos llegasen cargados de millones a los mas sacrosantos reductos del conocimiento  y de la experimentación. Ensayos clínicos, revistas de prestigio, promotores de guías y protocolos, presentados tras una aureola de MBE han propiciado la  aceptación de  diagnósticos de enfermedades que no son tales, ampliado la edad de los grupos de riesgo, disminuido los niveles ideales de valores bioquímicos  y de constantes, consiguiendo con ello que todos nos sintamos enfermos, y ampliar así  extraordinariamente  las indicaciones de los fármacos, potenciando al extremo una polifarmacia supuestamente basada en la evidencia que no responde a una verdadera carga de enfermedad, y multitud de programas de cribado y detección y diagnostico precoz de enfermedades que en muchos casos solo han traído sobrediagnostico, gasto innecesario y sufrimiento.

   ¿Cuántas personas se preocupan de demostrar que  la investigación está contaminada, que es un fraude, que los diagnósticos están manipulados o son falsos, los datos solo están valorados  a corto plazo, los cuestionarios no están validados, y los resultados son estadísticamente significativos pero clínicamente irrelevantes?
El autor responde a estas duras preguntas de forma negativa alegando que “frente a  los millones que la industria se gasta cada año en promocionar su corrupta investigación clínica…. los críticos están  desorganizados, solo tienen  pancartas y un par de rotuladores para promover su mensaje, que  nadie quiere escuchar por tedioso y pesimista”
Sin duda es un artículo corto, de opinión,  que representa el juicio de su autor y no presenta datos,  ni ningún material ni siquiera argumentos objetivos en los que base algunos de sus supuestos fraudes, un artículo de los muchos sobre el tema que incita a la polémica que creo necesaria y conveniente aunque solo sea como elemento epistemológico que mantenga una adecuada dialéctica de contradicción que depure protocolos, consejos, guías… etc  que afectan a tantos millones de personas y que mueven un caudal ingente de recursos y esfuerzos no solo económicos. Sin duda en la declaración de conflictos de intereses la gran mayoría de los que no los reconocen, no mienten  y su afán en la investigación es buscar honradamente la verdad y el beneficio de todos,  pero en el mundo en que vivimos hoy la necesidad de ser un consumidor escéptico debe de aplicarse también a los médicos y su conocimiento, un escepticismo sano y critico que se debe de comenzar  a estimular  desde los cursos de formación en las facultades y escuelas de medicina.

Trabajar menos y mejor, es más

Ahora que estamos en plenas fiestas y próximos a iniciar un nuevo año, además de desear a todos los que os acercáis al blog mis mayores deseos de felicidad quiero trasmitiros en esta entrada una información especialmente gratificante de dar, se trata de una serie de consejos para trabajar un poco  menos el próximo año, trabajando un poco mejor. Esto es en resumen lo que significan las medidas que  nuestro Ministerio de Sanidad presenta en un documento de fecha 17 de diciembre pasado, en el que doce sociedades científicas siguiendo el ejemplo de otros países, hacen una serie de recomendaciones a los profesionales de la salud para evitar intervenciones innecesarias. Son 39 las sociedades científicas adheridas a este proyecto que tiene como objetivo disminuir las “intervenciones innecesarias”, entendidas como las que no han demostrado eficacia, tienen escasa o dudosa efectividad, o no son coste-efectivas.Lo que ahora sale es una primera parte, y será el próximo año 2014 cuando el resto de sociedades participantes completen la lista de consejos.
A continuación paso a desgranar literalmente el resumen de medidas por sociedades o especialidades:
MEDICINA INTERNA
•        No está indicado el cribado ni el tratamiento de la bacteriuria asintomático, incluyendo pacientes con sondaje vesical, salvo en el embarazo o en procedimientos quirúrgicos urológicos.
•        No usar ácido acetilsalicílico como prevención primaria en personas sin enfermedad cardiovascular.
•        No usar benzodiacepinas para el tratamiento del insomnio, la agitación o el delirio en personas de edad avanzada.
•        La determinación de los péptidos natriuréticos no está indicada para la toma de decisiones terapéuticas en la insuficiencia cardiaca crónica.
•        En la mayoría de ocasiones que se detecta una cifra de presión arterial elevada no existe indicación para iniciar tratamiento antihipertensivo de manera inmediata.
 PATOLOGIA DIGESTIVA
•        No programar revisiones, ni colonoscopias antes de 5 años en el seguimiento postpolipectomía de pacientes con uno o dos adenomas menores de un centímetro, sin displasia de alto grado, completamente extirpados en una colonoscopia de alta calidad.
•       No dar profilaxis antibiótica a personas con pancreatitis aguda leve.
•       No prescribir IBP como gastroprotección en pacientes sin factores de riesgo de complicaciones gastrointestinales.
•        No restringir la ingesta de líquidos en los pacientes con ascitis, salvo en presencia de hiponatremia dilucional con natremia inferior a 125 meq/l.
•        No utilizar la detección de anticuerpos IgA, ni IgG anti-gliadina para el diagnóstico de la enfermedad celiaca.

REUMATOLOGIA
•        No usar dos o más antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) de manera simultánea ya que no incrementa la eficacia y sí la toxicidad.
•        No utilizar sustancias terapéuticas inyectables a nivel local para el dolor lumbar inespecífico.
•        El lavado artroscópico con desbridamiento no está indicado en los pacientes con artrosis de rodilla salvo clara historia de bloqueo mecánico.
•        No se debe utilizar ni la QUS (ultrasonometría cuantitativa) ni la radiografía simple para el diagnóstico de la osteoporosis.
•        No se recomienda la práctica de TAC ni de RMN en la cervicalgia o lumbalgia inespecíficas sin signos de alarma.
ENDOCRINOLOGIA Y NUTRICIÓN
•        No utilizar glitazonas en pacientes diabéticos con insuficiencia cardiaca.
•        No utilizar sulfonilureas en el tratamiento de pacientes ancianos con insuficiencia renal.
•        No determinar tiroglobulina en la evaluación inicial de la malignidad de un nódulo tiroideo.
•        No repetir la determinación de anticuerpos antitiroideos en los pacientes diagnosticados de disfunción tiroidea en los que ya han sido positivos con anterioridad.
•        No realizar ecografía tiroidea a todo paciente con hipotiroidismo subclínico.
 NEUMOLOGÍA
•        En pacientes EPOC, con presión parcial de oxígeno en sangre arterial (PaO2) mayor de 55 mmHg y sin desaturación por ejercicio, no prescribir tratamiento ambulatorio con oxígeno.
•        En el asma bronquial, no utilizar LABA's (broncodilatadores betamiméticos inhalados de acción prolongada) como único tratamiento
•        No se debe realizar de forma rutinaria resonancia magnética para evaluar el estadio del tumor primario en el cáncer pulmonar de célula no pequeña.
•        No utilizar sistemáticamente antibióticos para el tratamiento de pacientes con agudizaciones de EPOC sin datos de gravedad y con un solo criterio de Antonhisen (que no sea la purulencia de esputo)
•        En pacientes con dificultad para mantener el sueño no utilizar hipnóticos sin tener un diagnóstico etiológico previo.

 PEDIATRIA
•        No retrasar la antibioterapia empírica ante la sospecha de enfermedad meningocócica invasiva por el hecho de obtener cultivos (sangre y/o líquido cefalorraquídeo).
•        No realizar, de forma rutinaria, electroencefalograma ni estudios de neuroimagen (TAC, RM), en niños y niñas con convulsión febril simple.
•        No dar antibióticos de forma rutinaria a niños y niñas con gastroenteritis.
•        No utilizar test serológicos para el diagnóstico de la enfermedad celiaca en niños y niñas, antes de que el gluten haya sido introducido en la dieta.
•        No se recomienda el uso rutinario de la radiografía de tórax en la bronquiolitis aguda.

NEFROLOGIA
•        No iniciar tratamiento sustitutivo renal con diálisis sin haber hecho previamente una adecuada toma de decisiones en la que participen el paciente, la familia y el médico.
•        En el paciente anciano con enfermedad renal crónica (ERC) y proteinuria, no se deberá procurar un objetivo de presión arterial inferior a 130/80 de forma rutinaria.
•        No se deberá usar de forma rutinaria la asociación de un inhibidor directo de la renina y un inhibidor del enzima convertidor de la angiotensina (IECA) o antagonista de los receptores de angiotensina II (ARAII).
•        No prescribir suplementos de ácido fólico, ni vitamina C específicamente para el tratamiento de la anemia en la enfermedad renal crónica (ERC).
•        No medir sistemáticamente los niveles de renina plasmática como marcador pronóstico de hipertensión arterial en niños y niñas con daño renal permanente
 
CARDIOLOGÍA
•        No usar como primera línea de tratamiento clopidogrel en monoterapia tras un infarto de miocardio.
•        No prescribir fibratos de forma rutinaria para la prevención primaria de enfermedad cardiovascular.
•        No utilizar de forma rutinaria antagonistas de canales de calcio para reducir el riesgo cardiovascular después de un infarto de miocardio.
•        No usar en pacientes con disfunción sistólica ventricular izquierda, por sus efectos adversos (empeoramiento de la insuficiencia cardiaca, proarritmia, muerte) agentes antiarrítmicos (con especial énfasis en los del grupo I-C).
•        En pacientes con fibrilación auricular persistente en los cuales se ha corregido la causa de la misma (ej. infección pulmonar o fiebre) y se ha llevado a cabo con éxito cardioversión, no se recomienda el uso de antiarrítmicos para mantener el ritmo sinusal, a no ser que haya factores de riesgo para la recurrencia.

NEUROLOGÍA
•        No repetir estudios de neuroimagen (RM y/o TAC) reiteradamente en pacientes con cefalea primaria (migraña y cefalea tensional) sin cambios en el perfil de la misma.
•        No repetir de forma rutinaria electroencefalogramas en el paciente epiléptico controlado (sin cambios en el perfil de las crisis) salvo que se quiera retirar la medicación.
•        No usar fármacos con potenciales efectos secundarios extrapiramidales (antieméticos, antivertiginosos, procinéticos) en pacientes con enfermedad de Parkinson.
•        No usar anticoagulantes de forma rutinaria en el tratamiento del ictus agudo.
•        En pacientes con esclerosis múltiple no usar tratamiento con corticoesteroides de larga duración.

MEDICINA DE FAMILIA (SE Medicina de Familia y Comunitaria, SE de Atención Primaria y SE de Médicos Generales y de Familia)
•        No solicitar densitometría de forma rutinaria en mujeres postmenopáusicas para valorar el riesgo de fractura osteoporótica, sin realizar antes una valoración de factores de riesgo.
•        No utilizar la terapia hormonal (estrógenos o estrógenos con progestágenos) con el objetivo de prevenir la enfermedad vascular en mujeres posmenopáusicas.
•        No usar tiras reactivas y glucómetros en pacientes diabéticos tipo 2 en tratamiento con fármacos orales no hipoglucemiantes, salvo situaciones de control glucémico inestable.
•        No realizar de forma sistemática la determinación de PSA a individuos asintomáticos sin antecedentes familiares de primer grado de cáncer de próstata.
•        No emplear la rifampicina junto con pirazinamida por su elevada toxicidad para la quimioprofilaxis primaria de la tuberculosis en las personas inmunocompetentes.

Relanzar la Atención Primaria...


En el último numero de BMJ, Tiago Villanueva entrevista a Michael Kidd, el nuevo líder de la WONCA sobre el futuro de la Atención Primaria. Resumimos parte de esa entrevista.

Michael Kidd es un médico general de Australia y el decano de la facultad de ciencias de la salud en la Universidad de Flinders, Adelaida. Académico e investigador, elegido  presidente de WONCA en junio, tiene la oportunidad de influir en la práctica general y la atención primaria a nivel mundial. WONCA representa a más de medio millón de médicos de familia en 130 países. Para M Kidd la asistencia sanitaria primaria es la respuesta a los grandes retos de la salud en el mundo. “Tenemos un aumento de las enfermedades crónicas (enfermedades no transmisibles) en todas partes del mundo, persisten las  epidemias de enfermedades infecciosas graves, especialmente el VIH / SIDA, la tuberculosis, la malaria, y tenemos una conciencia cada vez mayor de problemas de salud mental, en particular depresión y la ansiedad,  el envejecimiento de la población con los problemas de cuidados que conllevan  etc . La solución es una sólida base de atención primaria centrada en la prevención de enfermedades, promoción de la salud, una mejor gestión de las enfermedades crónicas, la detección temprana de la enfermedad grave y el tratamiento adecuado, y este es el trabajo  diario de los médicos de atención primaria de todo el mundo”, añade Kidd.
Él, ve señales de que la tendencia está cambiando a favor del reconocimiento de la importancia de la atención primaria a nivel mundial. China, por ejemplo, quiere formar a 400 000 médicos en 2020 para hacer frente a un "problema real", donde los pacientes ven la medicina hospitalaria como la mejor atención, aceptando el  riesgo de ser objeto de ensayos y posiblemente pruebas innecesarias. Brasil es un ejemplo a seguir y ha tomado en serio  las necesidades de salud de sus comunidades, y lo ha hecho a través de la atención primaria, a con  la creación de decenas de miles de equipos de atención primaria en torno a médicos experimentados que trabajan en equipo con las enfermeras y los trabajadores comunitarios de salud y ahora está proporcionando  atención a toda la población".
Para llevar esto a cabo, es importante que los mejores estudiantes sientan atracción por el modelo de atención primaria ya desde las escuelas de medicina, y da gran importancia a los tutores como buenos médicos que trabajando  en la comunidad sean modelos a seguir, pero en muchos casos existen prejuicios de los especialistas que tienen poco conocimiento de cómo funciona la medicina general o de la importante labor que sus colegas están haciendo en la práctica general, creando una opinión negativa en becarios y residentes.
Se manifiesta partidario de unificar criterios de formación y pone de ejemplo el programa del Royal College of General Practitioners’ ( MRCGP) del  Reino Unido así como de la necesidad de la puesta al día de esos conocimientos incluyendo como también hacen en este país revalidas obligatorias a los médicos en ejercicio.
En cuanto al trabajo a realizar, se muestra partidario de ceder tareas tradicionalmente realizadas por los generalistas a la enfermería con una capacitación adecuada, y se refiere específicamente a la asistencia de enfermedades crónicas debidamente protocolizada, asumiendo el médico tareas  hasta ahora propias de  especialistas de los hospitales,y pone  como ejemplo el  creciente papel de los médicos generales en el diagnóstico y manejo de la depresión y la ansiedad,  la demencia, y en el manejo de las enfermedades crónicas como la diabetes y enfermedades del corazón.

La especialización y el hospitalocentrismo que durante la segunda mitad del siglo XX arrinconó al médico generalista, ha llegado demasiado lejos, propiciando una atención excesivamente fragmentada y afirma textualmente “El péndulo osciló demasiado lejos y tiene que girar de nuevo y volver a respetar la tradición generalista proveedores de atención médica. Y no sólo los médicos, sino también enfermeras, agentes de salud comunitarios y otras personas como parte de los equipos de salud de base comunitaria. Se tiene que respetar el trabajo que estas personas ofrecen y el enfoque individual de la persona en el contexto de la familia, de la comunidad y de su nación …….. No podemos darnos el lujo de seguir haciendo las cosas de la manera que tenemos "


 La insuficiencia cardíaca con fracción de eyección  conservada, es un trastorno de alta prevalencia, ya que se estima que afecta en torno a la mitad de los pacientes diagnosticados de insuficiencia cardíaca. Su terapéutica se basa fundamentalmente en el control adecuado  de los factores de riesgo que la provocan  y del resto de las comobilidades, tan  frecuentes en los pacientes ancianos que la sufren. La dificultad de llenado ventricular está en la base de su fisiopatología y el control de la frecuencia cardíaca, que permita unos tiempos de llenado suficientes, es uno de los pilares  del tratamiento que ha conseguido disminución de la disnea y mejor capacidad para el ejercicio. 

La Ivabradina, es un fármaco inhibidor selectivo de los canales If que actúa sobre el automatismo del nodo sinusal, reduciendo la frecuencia cardíaca sin efectos inotrópicos negativos y  ha sido introducido  en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección deprimida en las últimas guías clínicas publicadas. Está pendiente de valorar  su efecto en insuficiencia cardíaca con fracción de eyección conservada y existen esperanzas de su eficacia, debido a ese efecto bradicardizante de la frecuencia cardiaca sin efecto inotrópico negativo (que si tienen los bbloqueantes).
El blog de la SEC, nos comenta un ensayo aleatorizado, doble ciego recientemente publicado en el JACC, que evalúa el efecto de la ivabradina sobre la capacidad funcional y los parámetros de llenado ventricular izquierdo en pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección conservada. Los autores concluyen que en estos pacientes,  el tratamiento con ivabradina durante un corto periodo de tiempo, incrementó la capacidad funcional apreciándose en los resultados una mejoría en los parámetros ecocardiográficos de función diastólica durante el ejercicio físico. El trabajo presenta limitaciones importantes en su tamaño muestral, pues solo agrupa a 114 pacientes y en su tiempo de duración,  pues se limita a valorar el efecto de la droga durante solo una semana, también se limita solamente a analizar parámetros hemodinámicos de llenado ventricular izquierdo, valorados mediante ergometría con consumo de gases y ecocardiografía en reposo y tras el ejercicio físico, no permitiendo el escaso tiempo de duración, estudiar el efecto sobre calidad de vida, hospitalizaciones , aparición de nuevos eventos …etc. Sin duda un trabajo del que no pueden sacarse conclusiones aun para la práctica clínica, pero puede constituir un punto de partida para el diseño de ensayos clínicos más ambiciosos desde el punto de vista clínico, que evalúen el efecto de este fármaco a más largo plazo y sobre end points duros como mortalidad o ingresos hospitalarios,  en un campo como el del tratamiento  de  la insuficiencia cardiaca con función sistólica conservada en el que tan necesitados estamos de evidencias.

Uso prudente de los antibioticos.


Publicamos la siguiente anotación, que nos envía como en otras ocasiones desde la Gerencia de Area  nuestra  compañera Cristina Alberte  Pérez, con el fin de llamar la atención sobre la celebración del día de hoy,  reafirmando con ello nuestro apoyo a “una prescripción prudente”.                                                                                                                                         























El 18 de noviembre se celebra en toda Europa el “DíaEuropeo del Uso Prudente de los Antibióticos”. Fue hace unos años cuando algunas instituciones (el Consejo de la Unión Europea,  el Parlamento, el Centro para el Control de las Enfermedades Infecciosas, así como las distintas Agencias de Medicamentos) dieron la voz de alarma sobre un problema creciente para la salud pública: el aumento y desarrollo de las resistencias bacterianas a los antibióticos.
El Consejo de la Unión Europea del 29 de mayo de 2012 dictó unas conclusiones  para abordar conjuntamente dicho problema desde la salud humana y veterinaria. España se ha unido a esta iniciativa y son numerosas las actividades que se van a llevar a cabo durante estos días. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha organizado una jornada informativa con el objetivo de exponer las líneas estratégicas del Plan Nacional y las acciones y actividades presentes y futuras que se están llevando a cabo o se van a iniciar.
Nuestro país está entre los que presenta un mayor consumo  de antibióticos, constituyendo  la automedicación  y la prescripción en Atención Primaria el 90% del total.
Aunque el desarrollo de las resistencias bacterianas depende de múltiples factores, existen evidencias de la relación entre el uso de los antibióticos y la aparición de las mismas. Además, el problema de las resistencias trasciende a los efectos meramente individuales en el paciente, provocando un gran impacto ecológico sobre toda la flora bacteriana animal y ambiental. De ahí  que las instituciones hayan puesto hincapié, este año, en el abordaje de acciones dirigidas a la salud veterinaria.
En los hospitales, la multirresistencia bacteriana ha adquirido en determinados nichos ecológicos (pacientes de UCI,  Unidad de Quemados, …) tal importancia que la mayoría de los antibióticos disponibles son ineficaces frente a algunas especies bacterianas (Pseudomonas spp., Klebsiella spp., etc.). Por este motivo se reúnen en Madrid un grupo de especialistas para establecer un programa denominado “Resistencia CERO” con la intención de implantarlo en todas las UCIs de España.
Como sanitarios y desde nuestro ámbito profesional, podemos colaborar para paliar este problema. Prescribir eficientemente, evitar la automedicación, conocer los perfiles de sensibilidad de las bacterias de nuestra área sanitaria, implicarse en la formación continuada…constituirían auténticos retos a plantear en este contexto.
Más información: Campaña Ministerio de Sanidad sobre el Uso responsable de Medicamentos.

Cristina Alberte Pérez.
Farmacéutica
    Area de Salud de León

El tamaño del colesterol, tampoco importa demasiado.

El paradigma de alcanzar unos niveles de colesterol como objetivo en la prevención de la enfermedad cardiovascular  ha caído, la nueva guía de la ACC/ AHA publicada en Circulation hace tres días, deja  ya de lado los valores de colesterol, para centrarse únicamente en el manejo de estatinas  a dosis adecuadas al nivel de riesgo cardiovascular de los pacientes que quedan clasificados en cuatros grandes  grupos:
*Los pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica clínica (ASCVD) deben recibir tratamiento de alta intensidad (los de edad <75años) o de intensidad moderada (los de edad ≥ 75 años), la terapia se hará con estatinas.
*Los pacientes con niveles de colesterol LDL ≥ 190 mg / dl deben recibir también tratamiento con estatinas de alta intensidad.
*Los pacientes diabéticos 40-75 años de edad con niveles de colesterol LDL de 70 a 189 mg / dl y sin ASCVD clínica deben recibir por lo menos la terapia con estatinas de intensidad moderada (y, posiblemente, de alta intensidad cuando el riesgo de ASCVD estimado a 10 años es ≥ 7,5%)
*Los pacientes sin ASCVD clínica o ldiabetes, pero con niveles de colesterol LDL de 70 a 189 mg / dl y un riesgo estimado de ASCVD  a 10 años ≥ 7,5% deben recibir tratamiento con estatinas  de moderada o alta intensidad.
(Las escalas de riesgo se refieren a las definidas por unas tablas especificas de la ACC/AHA que se incluyen en las respectivas páginas web y habría que ajustarlas a las escalas manejadas en nuestro entorno).
Las dosis y fármacos según la referida intensidad queda definida de la siguiente manera:
*Tratamientos de alta intensidad con estatinas son la atorvastatina (40-80 mg) o rosuvastatina ( 20-40 mg).
*Terapias de intensidad moderada estatinas incluyen atorvastatina (10-20 mg), rosuvastatina (5-10 mg), simvastatina (20-40 mg), pravastatina (40-80 mg), y otros
El peso de la evidencia acumulada, que demostraba insistentemente con múltiples estudios      que alcanzar unos niveles de colesterol a toda costa no era suficiente para conseguir los objetivos de prevención postulados, ha conseguido dinamitar una forma de actuar, de investigar  y de prescribir,  que aunque  superada por muchos clínicos que no se  llegaron a creer del todo la “idea fuerza” del colesterol como único verdugo implacable, ha marcado toda una época en los últimos diez años. La “cifra de colesterol a alcanzar” da paso como protagonista a la “dosis adecuada de estatina”, idea tampoco exenta de polémica tanto por las sombras que aún quedan por despejar en su forma de actuar, como por los grandes interés económicos en juego.
   Pero esto  son solo avances de un tema que seguirá dando  mucho que hablar en los próximos meses o mejor dicho,  años,

Café para todos.


El consumo de café, es un motivo frecuente de consulta por parte de los pacientes con riesgo cardiovascular,  dado que su consumo  es frecuente y se  ha asociado tradicionalmente a nivel popular con el aumento de presión arterial y por lo tanto del riesgo cardiovascular, ¿está justificada esta preocupación?

Para resolver este interrogante se han realizado múltiples estudios, en ocasiones con resultados contradictorios. Esta semana en la revista Circulatión se publica un metanalisis con el objetivo de clarificar la relación existente entre la ingesta habitual de café y el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. Los autores (Departamento de Nutrición de la Escuela de Harvard de Salud Pública) realizaron una búsqueda en Pubmed y EMBASE de estudios de cohorte prospectivos en los que se analizara la relación entre el consumo de café y el riesgo de enfermedad cardiovascular, incluyendo la enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y la mortalidad por enfermedad cardiovascular. Se incluyeron 36 estudios con un total de 1.279.804 participantes y 36.352 casos de enfermedades cardiovasculares. Se consideraron diferentes niveles de consumo que iban desde un consumo nulo ,0 tazas al día hasta un consumo alto con una media de  5 tazas al día pasando por niveles intermedios de 1 taza y media y 3 tazas y media respectivamente. Los resultados muestran  lo que los autores definen como una relación no lineal entre el consumo de café y los eventos cardiovasculares tanto enfermedad coronaria como accidente cardiovascular, y van más allá al concluir literalmente que “el consumo moderado de café, se asoció inversamente con el riesgo de ECV, siendo  el riesgo de enfermedad cardiovascular más baja en  los que toman 3 a 5 tazas / día, y el consumo excesivo de café no se asoció con el riesgo de enfermedad cardiovascular elevado”. 
Es por tanto seguro según este estudio, mantener el habito del consumo del café en aquellos pacientes que así lo disfruten.

Las grasas saturadas ¿son tan malas?

La controversia sobre la importancia de las grasas saturadas en la génesis de la aterosclerosis y más concretamente en la enfermedad arterial coronaria va cobrando cada día mas interés. En la última semana dos artículos en el BJM mueven el tema.
Es el Dr. Malhotra del Hospital Universitario de Croydon de  Londres el que inicia el debate con su artículo “La grasa saturada no es el principal problema”  en el que tras reconocer que  las grasas “trans” incorporadas en  muchas comidas rápidas, productos de panadería y margarinas, aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular a través de procesos inflamatorios, hace una llamativa y encendida  “defensa” de las grasas saturadas, calificando de “mantra”, la insistente demonización que tras el “Estudio Siete Países”  de Ancel  Keys, allá por los años 70 se hizo de este grupo de alimentos;  la conclusión de aquel estudio fue  que había una relación entre el colesterol  total elevado y la enfermedad coronaria, pero eso no implicaba según  Malhotra  causalidad alguna, esa errónea conclusión ha llevado según él, a que durante cuatro décadas se aconseje insistentemente a reducir la ingesta de grasas, (no más de un 30% del total de calorías deben de aportarse por esta vía y menos del 10% deben de proceder de grasas saturadas). Grave error según el autor, pues aceptando que es la lipoproteína de baja densidad  LDL la relacionada con un mayor riesgo cardiovascular, la reducción de la ingesta de grasas saturadas disminuye solo la fracción LDL-A moléculas más  grandes y ligeras con poco  protagonismo en la aterosclerosis, al contrario que la fracción LDL-B, más pequeña y densas y verdaderas responsables  del proceso aterosclerótico inducidas en su síntesis por los Hidratos de Carbono, que se han incrementado al suplantar en la dieta a las grasas suprimidas. 
Avalan esta afirmación varios estudios  que el autor referencia,  donde no se ha encontrado asociación significativa entre la ingesta de grasas saturadas y el riesgo cardiovascular (Siri-Tarino PW, Meta-análisis de estudios de cohorte prospectivos que evaluaron la asociación de la grasa saturada con la enfermedad cardiovascular. Am J Clin Nutr 2010). Por el contrario aconseja  el consumo de grasa saturadas pues los lácteos que la contienen  son ricos en nutrientes necesarios como la Vit  A y D, además de Ca y P que han demostrado beneficios en la hipertensión arterial y disminuyen el riesgo cardiovascular. Un estudio (Mozaffarian D, et al. Acido Trans palmitoleico, los factores de riesgo metabólicos y diabetes de nueva aparición en los adultos de Estados Unidos: un estudio de cohorte. Ann Intern Med 2010) mostró que las concentraciones más altas de plasma del acido trans palmitoleico, un ácido graso que se encuentra principalmente en los productos lácteos, se asoció con una mayor concentración de la lipoproteína de alta densidad HDL, concentraciones más bajas de los triglicéridos y proteína C reactiva,  reducción de la resistencia a la insulina, y una menor incidencia de la diabetes en los adultos.
La industria de la alimentación ha compensado y sustituido la grasa saturada por azúcar añadido, propiciando la aparición del  síndrome metabólico (el grupo de hipertensión, hiperglucemia, triglicéridos elevados, colesterol HDL bajo, y el aumento de la circunferencia de la cintura), que cada vez más se asocia al síndrome coronario, donde más de la mitad de los paciente que lo sufren no presentan realmente un colesterol  total elevado.
La creencia común mantenida de que el colesterol alto es un factor de riesgo importante para la enfermedad arterial  coronaria, ha conseguido que las estatinas sean el segundo fármaco mas recetado del mundo, y se reconoce fuerte  evidencia del beneficio de las  estatinas en prevención secundaria, por eso  a todos los pacientes después de un infarto de miocardio se prescriben tratamiento a dosis máxima independientemente de colesterol total,  pero el hecho de que ningún otro fármaco reductor del colesterol haya demostrado un beneficio en términos de mortalidad, apoya la hipótesis de que los beneficios de las estatinas son independientes de su efectos sobre el colesterol y se concretan en la estabilización de la placa coronaria y propiedades anti-inflamatoriss o pleiotrópicas.
La adopción de una dieta mediterránea después de un ataque al corazón es casi tres veces más potente en la reducción de la mortalidad que tomar una estatina  y logra una mejora del 30% con respecto a una dieta "baja en grasa" en términos de eventos cardiovasculares.
Concluye el artículo invitando a romper el mito del protagonismo de la grasas saturada en la enfermedad cardiaca y olvidar los viejos consejos dietéticos que tanto han contribuido a aumentar las tasas de obesidad.

A renglón seguido este articulo ha sido contestado por otro del Dr. Jim Mann de la Universidad de Otago,  Nueva Zelanda con el mismo título “La grasa saturada no es el principalproblema”, que se inicia apoyándose en el propio título y reconociendo que la enfermedad coronaria tiene una etiología compleja y  multifactorial, desconociéndose aún el “principal problema”,  y reconociendo como factor de riesgo claramente establecido el  síndrome metabolico y su pléyade de patología asociada  de  sobrepeso,  hiperglucemia, hipertensión,  dislipemia y obesidad central, que ha propiciado el consejo sobre el control de peso del paciente como uno de los pilares de la cardiología preventiva. El azúcar y las bebidas  dulces pues, como alimentos ricos en calorías que promueven el sobrepeso y la obesidad  se les considera en la actualidad con efecto adverso sobre el riesgo cardiovascular además pueden aumentar el colesterol total y los triglicéridos y la presión arterial, la presión diastólica en especial.
El Dr. Jim Mann está en esto de acuerdo con el Dr. Malhotra que la sustitución de grasas con azúcares en los alimentos manufacturados y otros es totalmente inapropiado. Sin embargo, discrepa fuertemente de su conclusión de que la grasa saturada sea exonerado como causa de enfermedad cardiaca coronaria.
No puede admitir de Malhotra la afirmación de que “el consejo de reducir la ingesta de grasa saturada ha producido, paradójicamente, un aumento de los riesgos cardiovasculares" pues son muchos los estudios de cohorte y ensayos clínicos que en las últimas décadas han demostrado  una disminución sustancial en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, de forma paralela a la disminución tanto de la ingesta de grasas saturadas como del  colesterol sérico.  Mann cita metanalisis con más de 900.000 pacientes de países occidentales  donde se da una relación lineal entre el colesterol total y mortalidad por enfermedad coronaria , aunque reconoce que no existe la misma relación en el caso de accidente cerebrovascular que presenta etiología mas “heterogénea”, y critica los ensayos presentados por  Malhotra  como realizados en población asiática con probables múltiples  defectos de sesgos.
La evidencia directa de una asociación entre el consumo de grasas saturadas y las enfermedades del corazón reconoce que es menos clara, pero esto  lo justifica porque en muchos estudios no se ha tenido en cuenta los nutrientes utilizados en sustitución de las  retiradas, información errónea sobre la grasa considerada a retirar, corrección adecuada según estilo de vida y errores metodológicos. Pero los resultados son más evidentes cuando se tienen en cuenta lo que sustituye a las grasa saturada , como en el estudio de Jakobsen et al (2009) donde  el efecto sobre el riesgo de cardiopatía coronaria de la sustitución de las grasas saturadas, por grasas poliinsaturadas, obtuvo una reducción significativa en el riesgo de cardiopatía coronaria mientras que la sustitución con hidratos de carbono dio como resultado un modesto incremento en el riesgo. Un metaanálisis de 8 ensayos relativamente a largo plazo Mozaffarian et al (2010) logró mediante la sustitución de grasas saturadas  principalmente por grasas poliinsaturadas confirmo los datos anteriores.
Muchos son los estudios y en todos la sustitución de grasa saturada se asoció también con una mejora de la proporción de colesterol HDL, siendo  el mayor efecto observado con la sustitución por  grasa poliinsaturada . Los ensayos clínicos que implican la reducción del colesterol total por la dieta o medicamentos confirman la reducción de riesgo de cardiopatía coronaria en proporción a la magnitud de la reducción del colesterol.
Para  el Dr. Jim Mann  principios básicos de cardioproteccion en una dieta con sin duda la reducción de grasas saturadas y azúcares libres y un aumento en la proporción de insaturados a ácidos grasos saturados.

La  discusión se mantiene, sigue viva y es de gran interés por afectar a patologías de gran importancia y afectar a la alimentación de la población general.